En España las más usadas son, por orden de suscritos, notoriedad y uso: Linkedin, Xing y Viadeo.

Al contrario que Facebook o Tuenti, aquí la relación entre los usuarios es profesional. El perfil de un usuario es simplemente su currículum vítae: profesión y ocupación actual, las anteriores; estudios y formación, datos de contacto… De esta forma, se establecen vinculaciones con otros profesionales con los que hemos coincidido en alguno momento: estudiamos juntos, coincidimos en una empresa, hemos hecho negocios, participamos en un mismo grupo, etc.

Estas redes, al igual que las otras, están en permanente actualización. Cambian su diseño para ofrecer mayor usabilidad, incorporan nuevas aplicaciones, funcionalidades, permiten integrar contenidos de otras redes o blogs…

Pero no solo esto. En las redes sociales profesionales es posible:

  • • Crear y/o participar en foros de temáticas muy distintas
  • • Crear eventos e invitar a los contactos o miembros de un grupo
  • • Recomendar artículos
  • • Permiten también crear insignias para insertarlas en nuestra página personal
  • • Recomendar a amigos, pedir recomendaciones
  • • Seguir a empresas o a otros profesionales
  • • Inscribirse a ofertas de empleo que la propia red nos sugiere, atendiendo a nuestro perfil profesional
  • • Recibir mensajes privados
  • • Saber quién se ha interesado por nuestro perfil

Muchos usuarios encuentran en las redes sociales una oportunidad para darse a conocer profesionalmente y más en estos momentos de alto desempleo. Una oportunidad para encontrar un puesto de trabajo o identificar a colaboradores profesionales. Además, cada vez son más las empresas que optan por las redes sociales a la hora de seleccionar candidatos.

Podemos afirmar, por tanto, que las redes profesionales son el mejor escaparate para dar a conocer nuestro perfil profesional, así que, cuidemos la información que publicamos y gestionemos adecuadamente nuestros perfiles en las redes.

Carmen Ortuño

Orientadora Laboral en Fundación Equipo Humano