Adiós multitasking

Ya ha llegado, ya está en nuestras vidas como algo cotidiano, como algo inseparable a primera vista de nuestro quehacer diario, pero solo a primera vista; el multitasking. El correo electrónico, la llamada, el mensaje en el móvil, al mismo tiempo que realizo una factura para un cliente, o atiendo a un compañero/a.

Podríamos definir el multitasking como hacer muchas cosas al mismo tiempo -la multitarea, el multihacer- y para nuestro desconcierto parece que esta sobre actividad está muy bien valorada por parte de las organizaciones, cuando en realidad no se están valorando la calidad de los resultados, sólo el hacer, hacer y hacer.

Parece que seamos más valiosos haciendo que pensando. Somos hombres y mujeres de acción casi por naturaleza, pero si algo nos diferencia de los animales es precisamente nuestra capacidad de reflexionar y pensar, y ambas cosas entran en confrontación directa con la multitarea: es la cantidad frente a la calidad. Veamos algunos atajos para poder focalizar la atención y obtener mayores resultados:

Primero que nada debes concienciarte que el «aquí y ahora» puede resultar muy beneficioso para ti y tu trabajo.

Priorizar te ayudará a mejorar tu productividad y para esto debes saber delegar y también saber decir que no. Hay una parrilla muy conocida desarrollada por Covey de gestión del tiempo, que te ayudará pero para hacerlo bien tienes que tener claro el foco de tus acciones.

Paraliza decisiones. No hace falta decidirlo todo ahora mismo y en el mismo instante; se puede parar no pasa nada, se puede esperar.

Desarrolla la paciencia con un simple ejercicio de meditación o respiración, y focaliza tus esfuerzos en ese instante. Aunque sean solo diez minutos.

Lleva una libreta encima y apunta lo que te venga a la cabeza, de esta forma podrás liberar espacio de tu disco duro, de tu cerebro, para poder dejarle pensar con fluidez.

Apaga el móvil, no ocurrirá nada. Durante un tiempo que tú determines y que no perjudique a nadie apágalo.

Por último, dedica tiempo a pensar, reflexionar, y sobre todo a sentir aquello que tiene una prioridad para ti inmediata y zambúllete en la tarea de una forma consciente y racional, disfrutando de ella.

Llegó el fin del multitasking.

José Enrique García
Director General de Equipo Humano
vía El Mundo