Desvinculaciones

Un despido individual o un ERE colectivo deben realizarse con un plan establecido previamente.

Tan importante es la incorporación a una empresa como la desvinculación. No debe improvisarse para que el ajuste sea satisfactorio para ambas partes. Ninguna de las dos partes debe beneficiarse del despido, ni tampoco perjudicarse. Ambos seguirán teniendo un vínculo que permitirá a la empresa que el trabajador despedido no arremeta contra la misma; y la empresa podrá destacar las virtudes del recién despedido para facilitar su reincorporación en otra empresa.