DE LAS FRASES FÁCILES DE LOS GURÚS A LA REALIDAD DE LAS ACTUACIONES EN LA EMPRESA

Reconozco que yo también lo he hecho.

Me declaro adicta a la formación de la buena, las lecturas de profesionales de la empresa, consultores y formadores de renombre, que tanto aportan a la comunidad empresarial. Seas mando intermedio, directivo o personal base, todos ellos tienen mucho que aportarte…, especialmente si quieres quedarte en el plano teórico.

Me encantan sus frases tales como “no podemos cambiar los vientos, sino la orientación de las velas”, “si no tienes objetivo cualquier dirección es buena”, “la peor decisión es no decidir nada”, que tanto empaque dan a sus discursos y rostros de asombro y admiración despiertan. Pero, queridos y admirados amigos, no estamos para asombrar al personal ni para dejar ideas generales en sus mentes, sino para ayudar a las personas a tomar decisiones.

Pronunciar frases célebres queda bien y reconozco que yo también lo he hecho, pero la gente no quiere eso. Más vale hablar de un método de toma de decisiones que de generalidades.

La cosa es más sencilla: o practicamos la toma de decisiones y aprendemos de sus consecuencias o seguimos en el plano general esperando que el paso del tiempo decida por nosotros.

En uno de los “webinars” que habitualmente sigo, escuché una de las mejores frases de mi vida: “Si buscáis el momento perfecto… ese momento nunca llega. El momento para hacer las cosas es hoy. No tengáis miedo a nada, la crítica es normal. ¡Hazlo ahora!”.

Yo pensaba que se trataba de una de esas frases, pero encontré conexiones en el comportamiento de algunos de los equipos con los que he tenido la oportunidad de trabajar, llegando a identificar una serie de conductas sintomáticas de estancamiento en la toma de decisiones.

Ahí van:

1. Ese no es mi trabajo

Uno de los más peligrosos, porque denota negatividad, posiblemente producida por desmotivación. Un clásico entre los que han perdido la visión de equipo y escudan su comportamiento en lo que se escribe en un papel (posiblemente una descripción de puesto de trabajo). Estamos en la época del “hacer más con menos”, donde hay que aceptar que las limitaciones de atribución de funciones de un puesto son difusas.

2. Eso es imposible

¡Claro! Si sigues aferrado a ideas preconcebidas no lograrás salir de la caja. La mayor parte de las limitaciones no están en el entorno, si no en la mente de cada uno. Mi receta es no tener más de uno de estos por equipo de trabajo.

3. Siempre se ha hecho así

Si los fabricantes de telefonía móvil pensaran lo mismo no cambiaríamos los terminales cada dieciocho meses. Por cierto, ¿sabías de la existencia de la última creación de Nokia? La multinacional ha creado un teléfono que permite a los usuarios interactuar con la interfaz y controlarlo al doblarlo y alterar su forma, es el Nokia Kinetic Device. Si en Nokia hubieran pensado que “siempre se ha hecho así” estemos seguros de que nunca podríamos llevar esto en el bolso.

Peter Gasca dice que las cosas cambian y para destacar en el mundo de los negocios, hay que hacer y pensar diferente a cualquier otra persona.

4. No es justo

Para avanzar es necesario tener diferentes puntos de vista y los conflictos y complicaciones son positivas. Gestionarlos es avanzar, decidir sobre ellos y encontrar un punto en común. Compadecerse de uno mismo es retrasar la búsqueda de soluciones y la evitación de la toma de decisiones.

5. Si tuviéramos más dinero…

…no tendríamos estos problemas. Aunque el dinero puede facilitar las cosas, hay elementos clave de la estrategia y del funcionamiento empresarial que no se compran con dinero. Casi todos los grandes negocios comienzan con unos pocos euros. Tomar decisiones acertadas es independiente del capital disponible para una empresa.

6. No me pagan para hacer eso

Mi preferida, inevitablemente relacionada con la primera. Relacionada con la elusión de responsabilidad y de toma de decisión. La situación de ajuste salarial actual, ha dado paso a la búsqueda de flexibilidad y polivalencia de trabajadores, haciendo necesario la ejecución de otras funciones por parte de todas las personas que forman la empresa.

Estas frases, pronunciadas habitualmente por inercia o como producto del desahogo en situaciones difíciles, restan la iniciativa en la toma de decisiones, sea cual sea su nivel jerárquico. Detectarlas y actuar en el momento que se producen es la forma de hacer avanzar al equipo.

Os dejo un enlace a un vídeo que, precisamente, nos invita al cambio:

http://www.youtube.com/watch?v=Jsdann_TPJY

Alicia Escobar

Consultora de Equipo Humano