El pasado miércoles 06 de febrero, Equipo Humano, de la mano de la viniteca Enópata convirtieron a los participantes de su jornada formativa “Cata tu personalidad: tu estilo en una copa de vino” en verdaderos “sumilliers” de personas.

Como ya anunciamos en la publicación del evento, la enología y la psicología se dieron cita el mismo día en el mismo lugar. Fue una forma original y práctica de mostrar cómo las percepciones y sensaciones que recogemos a través de los sentidos, puede facilitar el contacto con los que nos rodean y con nosotros mismos.

Para analizar, valorar e incluso evaluar a los demás, previamente hay que hacerlo de uno mismo. Resaltar nuestros puntos fuertes y débiles desde distintas experiencias requiere entrenar ciertas características para ser críticos y de esta manera, acercarnos a los otros y mejorar nuestras relaciones laborales de una forma más correcta y profesional.

Al igual que las personas, los vinos están compuestos por una serie de elementos que nos ayudan a valorarlos como más o menos agradables, lo mismo que nos ocurre con los que nos rodean. Por tanto, para definir nuestro propio estilo de personalidad y el de los demás se despertaron los sentidos (como el tacto y el olfato) para posteriormente identificar estilos de personalidad con tipos de vino.

Algunos descubrieron que eran un vino como el Botrytis Cinerea o Podredumbre Noble. Sauternes (creativos, imaginativos, con aires de artista), otros tenían características más propias de un Priorat (racionales, lógicos, que atienden principalmente a derechos y debere) y hasta se identificaron con el Champagne aquellos con personalidad más extrovertida, sociable, habladora, con don de gentes… El Borgoña o el Madeira estuvieron también entre nuestros estilos.

Experimentar las fases de una cata era un reflejo de la valoración que haces de una persona. El material con el que acompañamos la sesión a través de fichas de trabajo ayudaron a definirnos finalmente como “el vino que nos gustaría ser”. La fase de nuestra formación en la que se establecen compromisos iban totalmente relacionadas con la apuesta que se quería hacer por mejorar la cosecha y así seguir mejorando la calidad de nuestro propio vino.