El gerente de Equipo Humano, Antonio Cámara, propone para estas fiestas el Outdoor Xmas, o lo que es lo mismo, aprovechar las comidas o cenas corporativas, en las que la totalidad de los trabajadores de la empresa se reúne en torno a una mesa, para orientar con actividades lúdicas y generar sentimiento de pertenencia a la empresa.

Buscamos imprimir incentivos y valores corporativos en la comida o cena de empresa.


Con la llegada de las Navidades vuelven las cenas o comidas de empresas. Un momento en que todos los trabajadores se reúnen y que puede dar de sí mucho más que lo meramente gastronómico. Así lo cuenta Antonio Cámara, gerente de Equipo Humano, en la entrevista concedida al diario Levante EMV, publicada el 16 de diciembre de 2012.


¿Qué es Outdoor Xmas?

Habitualmente un gran numero de empresas aprovechan la finalización del año y la proximidad de las Navidades para convocar un encuentro en el que participan la totalidad o gran parte de la empresa y que está presidido o justificado en una comida o cena corporativa. Desde Equipo Humano no queremos que esta reunión se quede solo en un encuentro corporativo meramente “gastronómico”, sino que sea una jornada de desarrollo de valores corporativos, implementar aspectos motivacionales y, por qué no, que suponga un momento en el que a través de actividades lúdico-formativas se consolide implicación, sentimiento de pertenencia y bases para el trabajo en equipo. Con Outdoor Xmas intentamos que la fiesta de Navidad de empresa sea algo diferente, donde los empleados se diviertan a la vez que aprenden conceptos de trabajo en equipo, coordinación, comunicación, etc. Que no se quede solo en una reunión de comida o cena, sino que antes de esta puedan realizar esta formación en forma de juegos, donde potenciamos implicación, trabajo en equipo y valores corporativos.

 

¿Qué diferencia presenta respecto al resto de los muchos Outdoor que hacéis?

Está ambientando en la Navidad y es un día “festivo” para los empleados; tienen la comida o la cena de empresa y, seguramente, al día siguiente ya no vayan a trabajar, por lo que es muy buen momento para realizar esta divertida formación fuera de las instalaciones de la empresa y los trabajadores están más predispuestos a enfrentarse a los retos que les marcamos.

 

¿Cómo lográis que un encuentro para comer o cenar se convierta en algo más?

La formación experiencial como metodología consigue que los asistentes se centren en las actividades a desarrollar porque las diseñamos para que tengan un aspecto lúdico y atractivo, además de incidir en la propia competitividad que todos llevamos dentro. Con ello los para ello los participantes superan una pruebas que ellos entienden como juegos pero en realidad tienen un aspecto claramente alegórico a competencias desarrolladas en su puesto de trabajo. Es decir, aprenden divirtiéndose para después analizar como superaron la prueba o las razones por las que no la superaron y plantearnos las conclusiones y compromisos para transferirlos a nuestro puesto de trabajo o nuestro diario profesional.

 

¿Cuáles son los objetivos que perseguís con este tipo de formación?

Como en todas las formaciones experienciales que realizamos, los objetivos son que se lleven una buena experiencia, y, sobre todo, que aprendan unos valores imprescindibles, como el trabajo en equipo, supervisión/delegación de funciones, toma de decisiones, estrategia y visión corporativa, la comunicación entre compañeros de trabajo, la coordinación y cooperación entre todos, etc.

 

¿Por qué aconsejáis hacerlo?

En muchas ocasiones muchos de nuestros clientes buscan generar una inyección extra de implicación y motivación a la totalidad de sus empleados pero las agendas y compromisos del propio trabajo diario no lo hace posible. Con Outdoor Xmas, aprovechando un momento en el que tenemos a la totalidad de la empresa reunida, orientamos las actividades a generar sentimiento de pertenencia y orientación a conseguir los resultados. En definitiva, podemos resumirlo en que los asistentes finalizan el día después de haber participado en una jornada diferente, orientada a la relación entre los compañeros, con un sentimiento de que “todos estamos aquí para remar juntos y alcanzar buenos puertos para nuestra nave”.