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¿Se pueden  aplicar trucos de jardinería al mantenimiento de parques eólicos? ¿Es posible resolver un problema de productividad mediante la aplicación de la teoría de la relatividad? ¿Se pueden exportar las tácticas militares al despliegue de ayuda humanitaria en territorios en conflicto? La respuesta es rotundamente sí.

La mayoría de las mejores ideas tienen su origen fuera del contexto al que pertenecen. Es uno de los principios de la creatividad: distanciarse del problema, estimular el cerebro haciendo cosas diferentes, leyendo cosas diferentes, probando cosas diferentes. Las mejores ideas acontecen en la ducha, o lavando el coche o haciendo gárgaras en el lavabo. De igual modo, algunos de los mejores métodos y técnicas de generación de ideas se deben a la aplicación de prácticas que son habituales en un entorno, a otro donde no lo son.Un buen ejemplo de esto es el Design Thinking. El origen de esta metodología innovadora está en el ámbito del diseño, pero se ha extendido rápidamente al entorno del management por su eficacia a la hora de generar modelos de negocio innovadores, servicios diferenciales (derivada conocida como Service Design) y soluciones alternativas en general. El DT se fundamenta básicamente en la empatía, es decir, en la capacidad para situarse en el lugar del usuario final de la solución que queremos generar y ser capaces de pensar como él, de sentir como él, de entender sus problemas y necesidades hasta el punto de que seamos capaces de generar una solución idónea para ellos. Es una forma de pensamiento basada en la solución que se busca encontrar (una meta, un escenario figurado), en lugar de focalizarse en un problema específico. Esta forma de proceder permite no sólo encontrar soluciones alternativas y singulares, sino además ser capaces de explorar esas alternativas, que a su vez pueden generar caminos posibles.

La importación de herramientas y métodos provenientes de otras disciplinas no sólo es posible, sino altamente recomendable. Como afirmó Albert Einstein, «no podemos pretender solucionar problemas empleando la misma lógica que usamos para crearlos».


 

José Enrique García – Director General de Equipo Humano – @JEGarciaLlop – joseenrique@equipohumano.com

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