¡Nos casamos!

Resultados y Talento

Desde hacía algún tiempo que “Resultados” y “Talento” se enviaban cartas. Eran cartas cargadas de complicidad que dejaban claro que ambos tenían bastante sintonía.
Esta correspondencia era casi necesaria para que Talento recibiera el feedback de sus comportamientos, algo que les ayudaba a poder mejorar su relación. Esto que parece tan evidente, en realidad no lo es tanto ya que en ocasiones las percepciones sobre Talento eran diferentes y había que mantener una misma visión conjunta para conseguir los resultados establecidos.

Si queríamos establecer un viaje conjunto, por la 9 Box Grid , con el fin de conocer nuestro desarrollo en la empresa lo que necesitábamos era estar muy orientados a los resultados, orientados al logro, porque sólo de esta forma podríamos viajar de manera clara con un rumbo, con un plan previamente establecido y con unas mismas expectativas.

Pero lo cierto es que primero era necesario que ambos se unieran y fueran francos el uno con el otro; porque necesitaban tener claro que iban a ser evaluados -sí evaluados-, esa palabra que a tantas personas les da miedo escuchar. Y para ello tenían que tener claro las metas que iban a conseguir y en función de qué iban a ser evaluados.
-Si te molesta mucho esta palabra podemos utilizar la palabra valorados- le dijo Resultados a Talento. Pero Talento tenía una percepción positiva de la evaluación porque esta les iba a servir para continuar mas tiempo juntos.
Recuerdo como lo primero que nos preguntaron era que qué era eso de la Orientación a los Resultados para establecer un indicador de su unión.
De esta forma les respondimos que la Orientación a los Resultados era algo así como la “Intención de optimizar los resultados a través de la identificación, planteamiento y resolución de problemas de forma alternativa. Ofrecer soluciones originales y eficaces ante problemas o situaciones requeridas por el puesto que ocupa en la organización o con los clientes. La capacidad para innovar en el desarrollo de las diferentes tareas en las que participa.” En este momento “Resultados” y “Talento” nos aclararon que eso dependía de la cultura donde se habían criado y de la visión de la vida que les habían dado. En este momento apareció la primera conclusión: La definición cambiaba según en qué cultura te encontrabas.

Más tarde, continuamos hablando y nos comentaron que había un ente que no sabían como describir de una forma muy concreta, pero que este ente se llamaba: SMART. Nos dijeron que  SMART era como la normativa de su propia relación y nos comentaron que se trataba de algo muy específico, medible, alcanzable, relevante y que siempre tenía el tiempo bien establecido.

Más tarde, nos dieron un libro para leer de forma conjunta. Un libro de un tal Stephen Robbins (2004) que estaba relacionado con los comportamientos que íbamos a encontrar en la empresa. Además, en él nos indicaban que la orientación al logro venía determinada por tres variables que debíamos tener en cuenta si queríamos que estuvieran unidos durante mucho tiempo.
Así, estos tres factores hacían referencia a:
  • La Intensidad entendida como la cantidad de energía que la personas deben utilizar para la realización de una actividad.
  • La Autodirección como la actitud y el esfuerzo aplicado en la selección y ejecución de las actividades.
  • La persistencia para conseguir los resultados, algo que también tenía que ser tenido en cuenta para valorar a “Talento”.

A primera vista todo esto parecía mucha información y la verdad es que “Resultados” y “Talento” llegaron a abrumarse, pero, después, nos comentaron que todo esto se podía realizar a través de una plataforma digital llamada TALENT. Así, continuaron comentándonos que esta plataforma se trataba de una herramienta muy sencilla y fácil de manejar lo que nos alivio muchísimo y nos motivo a continuar luchando por su relación.

En este momento, ya introducidos en TALENT. Que era muy sencilla y fácil de manejar lo que nos alivio muchísimo y nos motivo a seguir con la relación.

–  Sí quiero, dijo el Resultado

Y por supuesto, el Talento dijo con voz ronca pero muy firme.

–  Sí Quiero. Por supuesto que quiero.

 

Y ambos contrajeron un matrimonio que durará a lo largo de los años, pues resulta evidente que ese casamiento se tenía que producir más tarde o temprano.

Fueron felices durante años y Talento se desarrollo hasta ser una Estrella en la 9 box Grid.

¡¡Enhorabuena!!!