El cambio de año además de los típicos y tópicos propósitos que realizamos y nos marcamos a nivel personal, sirve para poder planificar y establecer objetivos y metas de cara al nuevo ejercicio para las empresas que dirigimos. Un artículo de Antonio Cámara, Gerente de Equipo Humano publicado en el diario Levante EMV el pasado día 24 de febrero.

¿Qué resultados hemos obtenido? ¿Ha habido diferencias respecto a lo que nos habíamos marcado? ¿Qué podemos esperar y, sobre todo, que debemos proponer para mi organización de cara al nuevo ejercicio?.

Este dilema es un punto de partida para definir las estrategias y la fijación de objetivos de cara al año 2013 y, si bien es cierto que los datos que podemos tener con carácter general no invitan a ser optimistas de cara a dicha determinación, debemos ser exigentes con nuestras empresas y, sobre todo, con un activo cada vez es más valioso: nuestros recursos humanos.

Howard y Woo, dos profesores de la prestigiosa institución Harvard Business School proponen como elemento de aplicación inmediata de cara a la mejora de resultados en las empresas el BP Ingredient, que no es más que aplicar la filosofía Be positive a la estrategia y gestión empresarial. Con ello hacen una recomendación a la hora de analizar y planificar el año a los directivos-alumnos en su MBA: “intenta abstraerte de imputs negativos o pesimistas, se ambicioso en tus planteamientos, analiza tus resultados y datos de manera objetiva, pero sobre todo apuesta por la empresa para la que estás haciendo este proceso estratégico”.

De la teoría a la realidad siempre hay una distancia y si solo les propusiera la positividad y optimismo para alcanzar objetivos en este momento dejarían de leer este artículo de opinión, seguro. Por eso hoy les quiero proponer un proceso que por su focalización, practicidad y obtención de resultados puede no solo ayudarles sino además mejorar el proceso de fijación de objetivos y con ello la obtención de resultados.

El proceso es Reorganiza y trata de aplicar el BP Ingredient en tres fases dentro de la intervención en nuestra empresa: Revisar, Reciclar y Resolver.

Debemos analizar nuestra organización y las personas que la forman. Estamos poniendo en sus manos una responsabilidad, dar resultados en un momento como el presente, y quizás no estamos invirtiendo en mejorar su capacidad de obtenerlos como deberíamos. Esta inversión a la que me refiero puede venir de la mano de establecer un plan de formación que no solo “apague los fuegos” de las necesidades más cercanas o marcadas desde la legislación aplicable al sector en el que actuamos sino con el objetivo de generar mejores profesionales y más polivalentes: potenciar su empleabilidad.

¿Cuándo fue la última vez que realizaron un análisis objetivo y estratégico de su organización a nivel de personas? ¿Tienen un organigrama funcional y actualizado? ¿Son eficientes sus procesos de trabajo? ¿Hay una eficiencia en la distribución de cargas de trabajo? ¿Existe un rentabilidad o eficacia entre lo invertido en cada una de las áreas y lo que se obtiene de ellas a nivel de resultados o valor añadido en la empresa?.

Supongo que en la mayoría de los casos la respuesta sea que no se ha podido realizar todo esto porque hemos intentando avanzar y dar resultados. Cierto, pero recuerden que al final la gestión de personas en una empresa debe cumplir las máximas de revisión permanente de procesos y resultados para generar mejoras continuas, proponer el reciclaje de las mismas para que su aumento de empleabilidad y polivalencia sea revertida en un valor añadido al desempeño que obtiene la empresa y principalmente resolver y potenciar para obtener resultados.

Hemos pasado de generar motivación para retener a requerir una implicación máxima de las personas con el proyecto, fuera motivador o no. El resultado, tenemos equipos de trabajo en nuestras organizaciones desbordados en cargas de trabajo o con un nivel de exigencia tan elevado que en ocasiones al visitar empresas tenemos ambientes de trabajo propios de filosofías tayloristas: producción y resultados.

Propongo otra cuestión, ¿sale “más caro” invertir en las personas que tengo o crear nuevos equipos?. Les aseguro que revisar su organigrama, analizar las cargas de trabajo, definir sus áreas y personas estratégicas para mejorar su empleabilidad, polivalencia y compromiso con el proyecto y obtener mejores resultados es más asequible y factible que incorporar, plantear y realizar lo anteriormente descrito.

En definitiva: REorganiza, es este el momento. Apueste por uno de los activos sobre los que tiene un control directo: sus colaboradores. Depende solo de su gestión directiva. Mejore sus competencias y entorno e incidirá directamente en su desempeño y en la obtención de mejores resultados. Si tenemos mejores trabajadores tendremos mejores resultados, comprobado y certificado. Palabra de Consultor o de Gerente, usted elige.

 

Antonio Cámara de la Barrera

Gerente de Equipo Humano