El silencio te hará mejorar
Productividad

Parece como si siempre tuviéramos algo que hacer, de lo contrario parece que estemos perdiendo el tiempo y bajando la productividad, o al menos eso es lo que nos han hecho creer durante mucho tiempo…

Las tareas se acumulan en nuestros pensamientos y muchas veces estamos abrumados por la falta de tiempo para realizarlas; nos dedicamos, casi siempre, a mirar hacia nuestro exterior olvidando el interior que, en muchas ocasiones, es lo más importante. Vivimos pendientes de los acontecimientos, constantemente bombardeados de información y pegados al móvil como si se tratara de una extensión de nuestro cuerpo y, al final, nos quedamos sin tiempo para dedicarlo a nosotros mismos durante la jornada diaria.

Los beneficios de dedicar un tiempo para nosotros mismos son muchos y más cuando hablamos del silencio. A continuación y en base a mi propia experiencia te describiré las siete razones por las que el silencio mejorará tu productividad laboral:

Te hará encontrar tu armonía y el equilibrio personal, pues solo estando en silencio afloran todas las emociones del día. Esta será la única manera de poder canalizarlas. Es lo que se conoce como estar «aquí y ahora» para lograr observar, escuchar y sentir a tu cuerpo y tu mente. Conseguirás reconocer tus emociones con el fin de gestionarlas de una forma adecuada. Esto hará que seas más inteligente a nivel emocional y tus relaciones interpersonales mejoraran sustancialmente.

Desarrollarás la paciencia y esto es una virtud que, a día de hoy, es muy apreciada.

Oxigenarás tu cerebro y esto es fundamental para que la mente esté despierta, ágil y rápida, sin perder la orientación de tus acciones diarias. Mejorarás tu sensación de fortaleza y potencialidad porque el silencio te ayudará a estar repleto de energía. Gracias a ello conseguirás que el resto de tu equipo te complete de la misma forma.

Te ayudará a enfocarte de una forma adecuada, sabiendo qué hacer y qué decir en cada uno de los momentos del día.

Desarrollaras tu memoria, tanto a corto como a largo plazo. Y, por supuesto, mejoraras tu nivel de concentración diario porque el silencio te abrirá el camino para discernir lo que realmente es importante de lo que no lo es, en la línea temporal de un día con todos sus acontecimientos.

¿Por qué no intentarlo? Invierte 20 minutos de silencio al día y obtendrás muchos resultados.

Artículo publicado en El Mundo

José Enrique García · Director General en Equipo Humano