¿Os imagináis a William Wallace minutos antes de lidiar la batalla más importante de su vida diciendo a sus soldados que lo importante es competir o participar? Imposible. Impensable. ¡Victoria!, les diría que lo único que sirve es la victoria.

 

De un tiempo a esta parte las empresas nos hemos dormido practicando el verbo competir. Hoy con el nuevo paradigma en el que nos movemos (y que parece que ha venido para quedarse), competir ya no es suficiente para la supervivencia y estabilidad de las pymes. ¡Tenemos que dirigirnos y enfocarnos a por la victoria! La estrategia empresarial debe escribirse con verbos de acción; y aprendiendo de los grandes maestros estrategas, desde Equipo Humano, la escribimos con “Triple V: Venire, Videre, Vincere”.

Desde nuestra consultora planteamos que Venire son las condiciones. Batallamos con un bagaje previo y en un entorno determinado. Tenemos unos recursos, limitaciones, equipos, valores, contrincantes y aliados concretos. El siguiente paso debe ser “visualizar la victoria” Videre. Para dominar nuestro campo de batalla antes debemos haber soñado. Todo es posible si soñamos o imaginamos primero. Ya por último, Vincere: ¡actúa! Consideramos que una visión sin acción es un sueño, y la acción sin una visión es una pesadilla. Hay que actuar, pero de forma pensada y coordinada.

Pero, ¿qué diferencia hay entre que una empresa compita o busque su victoria? Una muy clara: el que busca su victoria se ha planteado previamente cuáles son sus objetivos y utiliza todos sus recursos (los que tiene y los que sabe que no tiene) para conseguirlos. Los que compiten no asumen las riendas, simplemente participan, y tienen menos probabilidades de éxito al perderse en la batalla diaria de la empresa, en el “cuerpo a cuerpo”.

¿Sólo es posible la victoria para unos pocos? No, porque los objetivos de las empresas no tienen por qué ser los mismos. Las empresas materializan y combinan sus objetivos de forma muy diversa: un umbral de facturación y rentabilidad concretos, una dimensión de empresa determinada, la presencia en mercados internacionales clave, la consolidación de una marca, el desarrollo profesional de las personas, un determinado clima laboral, una cultura innovadora… Alcanzar la victoria significa garantizar la consecución de los objetivos estratégicos planteados, conocidos, comunicados e interiorizados por todos y cada una de las personas que componen la empresa.

Desde Equipo Humano ayudamos a planificar con el punto de mira puesto en la consecución de la victoria, con especial atención a las estrategias de las personas que forman la organización.


Ana Ribera · consultora de Equipo Humano